Se trata ni más ni menos de la que, seguramente, cese mi practicamente nula búsqueda del placer perfecto.
Es un objeto, tal cual. Porque socialmente no está permitido llamarlo así, "objeto", a otros medios existentes de placer.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada