Y al principio dedicabas un día. Seguido, dos y hasta cuatro.
Durante bastante tiempo pasó a cinco, que, entre unas cosas y otras apenas era repercutible. Hasta que llegó, ese pequeño gran paso de añadir un día más, seis. Y sin remedio alguno completar con siete, la semana entera.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tio tio tio que es esa entrada de despido improcedente? te han echado del curro? Dime que no...
ResponderSuprimir